Ayudar a frenar el abandono de las zonas rurales a la vez que se genera un impacto climático positivo es el objetivo de la iniciativa Apadrina Un Olivo a la que se ha unido P&G en España recuperando 3.476 olivos centenarios abandonados en Oliete (Teruel), la cantidad suficiente para retener en su biomasa 1.600 toneladas de CO2. El objetivo no es solo recobrar la capacidad natural de estos olivos centenarios para actuar como sumideros de carbono, sino también ayudar a sustentar el ecosistema y la biodiversidad local.

OLIVAR P&G

P&G quiere amplificar el impacto de este proyecto con la colaboración de sus empleados en España, por lo que cada olivo estará vinculado a un trabajador de la compañía. Así, P&G busca potenciar las visitas al pueblo y que su plantilla pueda conocer de primera mano el impacto medioambiental generado por Apadrina Un Olivo, además de las implicaciones de la iniciativa para una comarca que desde hace años sufre una situación de despoblación creciente.

P&G se une a Apadrina Un Olivo

Según la define José Alfredo Martín, cofundador de Apadrina un Olivo, “es una iniciativa que tiene implicaciones más allá del impacto medioambiental positivo que genera. Estamos demostrando que sí es posible un futuro para el medio rural y que hay soluciones para frenar el abandono de las zonas rurales”. “A través de esta acción con una empresa como P&G y con la colaboración de sus empleados en España, esperamos aumentar el impacto del proyecto y seguir contribuyendo a la transformación de Oliete”.

Vanessa Prats, vicepresidenta ejecutiva y directora general de P&G en España y Portugal, señala, además, que “el impacto en las comunidades y la sostenibilidad medioambiental son dos pilares básicos de P&G en todo el mundo, y sabemos que en este camino no estamos solos. Para recorrerlo, continuaremos alcanzando alianzas transformadoras con organizaciones como Apadrina Un Olivo que nos permitan revertir en beneficio de la sociedad y el planeta”.

La recuperación de este olivar abandonado en Oliete, impulsará un modelo de desarrollo rural sostenible con inclusión social que va a permitir la generación de un impacto positivo en Oliete, con apenas 363 habitantes y 100.000 olivos abandonados. Esta iniciativa supone un impulso socioeconómico para la zona, contribuyendo a la creación de empleo y al fomento del turismo local en la región.

Además, el proyecto acaba de recibir el galardón como ‘Mejor Aceite del Bajo Aragón 2022’. Unos premios otorgados por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida que, en su 24º edición, han premiado a nuestros socios de Apadrina Un Olivo para los que supone “una consolidación en la búsqueda de un buen aceite de oliva”. “Para nuestro proyecto supone llegar a una meta, ya que además de recuperar el olivar abandonado queremos que este produzca un aceite de oliva del que sentirse orgulloso”, en palabras de Carlos Blanco, maestro almazarero de Apadrina Un Olivo.

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