36 compañías de cosmética y cuidado personal líderes, así como asociaciones profesionales, se han unido para crear el Consorcio EcoBeauty Score (EBS Consortium). El objetivo es desarrollar un sistema común para la evaluación y puntuación del impacto ambiental de los productos de la industria.
El consorcio cuenta con pequeñas y grandes empresas y asociaciones de los cuatro continentes, entre las que se encuentran, junto a P&G, Amorepacific, Babor, Beiersdorf, Colgate-Palmolive, Cosmébio, COSMED, Cosmetic Valley, Cosmetics Europe, Cosnova, Coty, Estée Lauder Companies, Eugène Perma, FEBEA, The Fragrance Creators Association, Henkel, IKW Beauty Care, The International Fragrance Association, Johnson & Johnson Consumer Inc, JUST International AG, Kao, Grupo L'Oréal, LVMH, Nafigate, NAOS, Natrue, Natura & Co, NOHBA, Oriflame, Paragon Nordic, Puig, PZ Cussons, Shiseido, Sisley, STANPA y Unilever.

EcoBeauty Score

El propósito: permitir a los consumidores tomar decisiones sostenibles gracias a un sistema de evaluación y puntuación Ambiental.

El Consorcio EcoBeauty Score está desarrollando un sistema de evaluación y puntuación del impacto ambiental de los productos cosméticos aplicable a toda la industria. Una iniciativa con alcance global que ayudará a proporcionar información clara, transparente y comparable a los consumidores sobre la huella ambiental, basada en una metodología común de base científica. Esto contribuirá a satisfacer la creciente demanda de los consumidores de una mayor transparencia sobre el impacto ambiental de los productos cosméticos (fórmula, envase y uso). De hecho, una proporción significativa de consumidores (42%) está interesada en comprar marcas que se concentren en prácticas circulares y sostenibles.

El plan de trabajo: desarrollar una metodología científica para la evaluación del impacto ambiental y el sistema de puntuación.

El consorcio está trabajando, junto con la reconocida consultora de sostenibilidad Quantis, para garantizar un enfoque científico sólido que permita construir una metodología de evaluación y un sistema de puntuación en torno a:

  1. Un sistema común para medir el impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida de los productos, respaldado por los principios de la "Huella Ambiental de Producto", el método científico de la Unión Europea basado en la evaluación del ciclo de vida (Life Cycle Assessment, LCA) para cuantificar la huella ambiental de los productos.
  2. Una base de datos común de la huella ambiental de los ingredientes y materias primas utilizadas en las fórmulas y los envases, así como en la fase de uso del producto.
  3. Una herramienta que permita evaluar el impacto ambiental de cada uno de los productos y que pueda ser utilizada por todos los consumidores.
  4. Un sistema de puntuación unificado que permita a las empresas informar de forma voluntaria a los consumidores sobre la huella medioambiental de sus productos cosméticos. La metodología, la base de datos, la herramienta y el sistema de puntuación serán verificados por entes independientes.

Desde el punto de vista operativo, el Consorcio EcoBeauty Score también cuenta con el apoyo de Capgemini Invent (gestión del proyecto) y Mayer Brown (asesoramiento jurídico).

Próximos pasos del Consorcio EcoBeauty Score.

Los 36 miembros del Consorcio EcoBeauty Score ya han comenzado a colaborar mediante grupos de trabajo temáticos. El objetivo es crear un prototipo de huella y puntuación para finales de 2022 que proporcione, en un primer momento, la puntuación medioambiental de una selección de varias categorías de producto. Después se someterá a verificación por parte de entidades independientes.

El Consorcio EcoBeauty Score llama a empresas cosméticas y asociaciones profesionales a sumarse a la iniciativa.

El consorcio está abierto a todas las compañías de cosmética y cuidado personal, así como asociaciones profesionales, independientemente de su tamaño o recursos. El resto de partes interesadas serán informadas y consultadas a lo largo del proceso y todas las empresas que consideren adherirse se beneficiarán del trabajo preexistente, además de contribuir con su propia experiencia. El consorcio también consultará a expertos externos, incluidos científicos, académicos y ONGs para asegurarse de que el proceso sea lo más inclusivo posible. El trabajo desarrollado será publicado y podrá ser utilizado por todos sus integrantes, así como por el resto de los públicos de interés.